locro de poroton

El Porotón

Por Javier Carrera, Ecuador.

El porotón es un frijol de árbol originario de los valles interandinos. Es ideal para sistemas agroforestales y agrosilvopastoriles, produciendo una abundancia de granos de excelente sabor y calidad nutricional.

Datos de la especie
Nombre científico: Erythrina edulis.
Familia: Fabaceae (leguminosas)
Otros nombres: Chachafruto, guato, cáñaro, basul, pisonay, pajuro, balú, sachahabas.
Origen: Región Andina

Historia

No hay datos suficientes sobre el origen del porotón. El género Erythrina es común en los bosques desde Venezuela hasta el norte de Argentina, pero sus frutos suelen ser tóxicos e imposibles de comer, incluso con cocción. El porotón es una variante domesticada de este género, con menos toxicidad y granos más grandes. La domesticación debió ocurrir hace varios miles de años en algún lugar de los valles interandinos.

La etimología de algunos de sus nombres comunes nos dice cosas interesantes sobre su historia. En Colombia se le conoce como chachafruto, que deriva del kichwa “sacha” mezclado con el castellano “fruto”; sacha es el nombre dado al universo de lo silvestre, por lo que el significado sería fruto silvestre o fruto de los montes; de igual manera en Bolivia se le llama Sacha Haba. En Ecuador se le da varios nombres, entre ellos el de cáñaro; los Cañaris fueron una poderosa nación del sur del país, y queda la duda si a la planta se le nombró por este pueblo o al pueblo por la planta. En todo caso, la abundancia de nombres locales indica la importancia que este cultivo tuvo para distintos pueblos.

Descripción

Es un árbol leguminoso de tamaño medio, de 10 a 15 metros de altura. Produce en abundancia vainas de 20 a 30 centímetros de largo, donde se guardan semillas gruesas de hasta 5 centímetros de largo. Según fuentes campesinas, llega a vivir 140 años (Escamilo Cárdenas, 2012).

Una especie con muchos usos

Granos tiernos como alimento
Granos secos como reserva alimentaria y para harina
Flores comestibles
Hojas como alimento para animales
Hojas para acolchado (mulch)
Flores muy melíferas, alimento para abejas, insectos, colibríes
Ramas gruesas como postes para cercas
Leña
Material de construcción
Sombra para otros cultivos, como el café
Soporte para cultivos trepadores
Fijador de nitrógeno en el suelo
Controlador de la erosión
Fijador de humedad en el suelo
Reforestación en zonas secas: Una vez enraizado, soporta la sequía

Cultivo

Se puede sembrar tanto por estaca como por semilla.
La siembra por estaca es sencilla: se escogen estacas desde el grosor de un dedo gasta el del un brazo, que estén sanas y con brotes tiernos o por abrirse. A menudo se plantan como soporte para cercas de alambre, donde rebrotan. Desarrollan bien si hay suficiente humedad en el suelo y pueden empezar a producir al cabo de un año.

Las semillas se germinan en platabandas, procurando cubrir apenas con un poco de suelo. Luego pasan a fundas, para transplantar al terreno de preferencia cuando la planta tenga ya unos 50 centímetros y se vea sana y robusta. Antes de transplantar, conviene curtir por varias semanas la planta a la intemperie.

La siembra por semillas asegura mayor diversidad genética, lo que es esencial para el desarrollo continuo de resistencias a enfermedades y para poder realizar mejoramiento del cultivo, pero demora el inicio de la producción. Se recomienda usar una combinación de siembra vegetativa y reproducción por semilla para combinar productividad con mejoramiento del cultivo.

El porotón mejora su productividad año a año. Un árbol de 3 a 4 años produce alrededor de 30 kilogramos de grano al año, mientras que uno de 20 años llega a producir de 120 a 200 kilogramos. Algunas fuentes campesinas aseguran que la productividad mejora si se realiza una poda fuerte cada año. Una fuente señala que con apoyo de apicultura, la productividad puede aumentar hasta 400 kg (Escamilo Cárdenas, 2012).

Porotones en el Muyu Raymi de Cotacachi. Foto: Javier Carrera

Porotones en el Muyu Raymi de Cotacachi. Foto: Javier Carrera

Tiene pocos problemas de salud, principalmente gusanos minadores que afectan a los árboles jóvenes. La planta gana inmunidad a medida que madura.

Un aspecto fundamental del porotón es que, al ser un cultivo perenne, no requiere que se trabaje el terreno cada año como las otras leguminosas. En efecto, cultivos como el haba o la arveja causan daños al suelo cada estación de cultivo debido al arado y otras labores, que implican costos económicos. El porotón no requiere más que una poda anual, que además produce alimento para animales, y leña. Funciona especialmente bien en sistemas agroforestales o agro silvo pastoriles, permitiendo el cultivo de granos, hortalizas o plantas de raíz entre los árboles, o el pastoreo de animales, dependiendo de la densidad a la que se siembre.

En Colombia es conocido como “árbol de aguas” por su capacidad para retener humedad, por lo que funciona en reforestación en torno a vertientes o en líneas de contorno.
Es lo que se llama en ecología una “planta nodriza” para otras especies, y un árbol multifuncional ideal para diseños permaculturales.

Guardando la semilla

Las semillas germinan casi de inmediato, en un periodo de 8 días, por lo que no se pueden guardar.

Alimentación

La parte comestible principal son los granos, tiernos o secos. En ambos casos, deben ser cocidos, para desactivar sus toxinas. Hay variabilidad en el contenido tóxico, las variedades ecuatorianas son por lo general menos tóxicas que las colombianas por ejemplo y por ello se les llama “dulces”.

Los granos de las variedades tóxicas deben cocinarse y desaguarse varias veces, de manera similar al chocho o tarwi (Lupinus mutabilis). Las variedades dulces no requieren más que una cocción simple.

Lo más común es hervir los granos del porotón luego de sacarlos de la vaina. Una vez cocinados, se consumen con sal como acompañante de otros platos. Los granos tiernos se pueden comer con su cáscara, mientras que en los secos ésta debe ser retirada, de forma similar al haba, aunque su piel más delgada tiende a “pegarse” al grano y ser más difícil de sacar.

Las semillas secas se pueden guardar por periodos prolongados, por lo que antiguamente era uno de los productos de subsistencia en periodos de déficit alimentario, por ejemplo antes de las primeras cosechas del año.

Se puede moler en puré para mezclarlo con otros ingredientes o añadir a preparados. Los granos secos se pueden moler en harina, para pan, bizcochos o espesar sopas y similares.

Según las fuentes, su contenido proteico en seco es de 20% (Panel on the Lost Crops of the Incas, 1989) o 25% (Escamilo Cárdenas, 2012), y es rico en lisina y en fósforo. Su contenido de almidón ronda el 33%, lo que le da valor energético y permite que con él se puedan hacer tanto preparados de sal como de dulce.

Porotón en alta gastronomía: salsa de portón, preparada por el chef Juan Sebastián Pérez. Foto: Daniela Borja

Porotón en alta gastronomía: salsa de portón, preparada por el chef Juan Sebastián Pérez. Foto: Daniela Borja

BIBLIOGRAFÍA

Escamilo Cárdenas, S. (2012). El Pajuro ( Erythrina edulis ) alimento andino en extinción. Investigaciones Sociales, 16, 16-20.

Estrella, E. (1997). El Pan de América: Etnohistoria de los alimentos aborígenes en el Ecuador. Quito-Ecuador: FUNDACYT.

Panel on the Lost Crops of the Incas. (1989). Lost Crops of the Incas. Washington D.C.: National Academy Press.

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